miércoles, 24 de marzo de 2010

Hablando de mí misma

En la presentación de mi blog, en el comienzo que escribí, dejé clara mi postura de "mi intención no es hablar de mí", pero la verdad es que hoy me voy a saltar esa regla.

Estoy perdida.
Ya no se qué estudiar. Aquellos que me conocen dirán "qué novedad", y así es, es justo como estaba hace una semana, o hace un mes, o hace un año... sin saber qué estudiar. A decir verdad últimamente lo empezaba a ver más claro, y tenía incluso ganas de llevar adelante el sueño ese que me persigue de médica o oncóloga o lo que sea relacionado con la medicina. Pero... ¿qué ha pasado? Pues que los sueños sueños son, como decía Calderón de la Barca, y en eso se quedan, en sueños, y más allá de nuestra intención de hacerlos realidad está la realidad en sí misma, y ésta poca relación tiene con los sueños.
Ya sé que todo esto es muy poético y en fin, me da un poco de vergüenza saltar con este tema, pero bueno... seguiré adelante.
El caso es que han cogido mis ilusiones y las han tirado a la basura. Bueno, "han" podría equivaler a "he", porque no creo que nadie merezca el título de destructor de sueños... Y en definitiva me encuentro ahora sin rumbo ninguno. Pienso en el futuro y no consigo verme, no me imagino.
Muchos podrían pensar que es normal, lógico, a los 16 años. Pero yo no lo veo así. Yo quiero empezar a imaginarme mi vida y conseguir, por fin, poner los pies en la tierra y lograr ver el mundo como debo de verlo, lejos de toda suposición mal formulada o frases mal construidas que al final me conducen a callejones sin salida.
De una manera de otra veo como todo lo que actualmente hago está regido por una serie de normas o leyes impuestas las cuales no me puedo saltar. Y así, poco a poco, se va construyendo mi vida, mi camino. Es normal pensar que todo lo que haga, entonces, tendrá una consecuencia, buena o mala, en un futuro. Es normal pensar, también, que cualquier cosa que haga pueda hacer que otra cosa dependa de otra cosa, y, lógicamente, llegamos a la conclusión de...¿qué coño importa?
Para qué pensar en qué quiero estudiar, si a fin de cuentas, según mi profesor de filosofía, todo está determinado a pasar.
"Seamos realistas, hagamos lo imposible."
Por tanto os hago testigos de mi decisión de tirar medicina a la basura, por enésima vez ;)




Siento mucho, Sara, no poder dedicarte el blog, que sepas que estás siempre en mis pensamientos nena, I (L) YOU! (a vosotras también Sofi, Paula y Ester ^^). Pronto una actualización para cada una, paciencia :P.

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